"Eerie whispers trapped beneath my pillow
Won't let me sleep, your memories
I know you're in this room, Im sure I heard you sigh
Floating in-between where our worlds collide
Scares the hell out of me
And the end is all I can see..."
Thoughts of a dying atheist. Muse
Despierto en esta fría madrugada de agosto...Soy sólo conciencia, el frío de mi cuerpo moribundo es casi el frio de la mañana, amainado por una delgada sabana blanca. ¿Acaso puedo oler?¿Acaso puedo sentir?¿Acaso puedo llorar? Mi cuerpo es un tempano de hielo, un tempano quebrándose en el océano de los tiempos, un tempano de carne en esa cama de hospital. ¿Aquellos días pronto serán olvidados? ¿Serán solo un mal sueño?
Estoy en una camilla conectado a una bolsa de suero, junto a muchas otras personas, esperando la asignación de habitación... Lo sé, algunos allí morirán antes de la madrugada, lo único que puedo sentir es la muerte, ella que acechaba en las calles de Chía, entre las atracciones del centro comercial, en el horrendo cubículo de mi último trabajo, era ella, ella el rostro macabro de uno de aquellos ancianos en el hospital de pesadilla... Y ahora, ella está aquí en este frío corredor, presta a besar con su frío aliento a los desahuciados, es el olor de la asepsia del hospital la fragancia de su presencia .
Acostado en mi lugar, en medio de la poca lucidez que aún conservo, siento respirar lentamente a una anciana, como queriendo dar el último suspiro, no siento, para mi ella es un animal moribundo, no diferente de un perro, no diferente de un gato o una paloma moribundos...y yo también. Luce tan simple...todo carece de emociones, de juicios, de moral, de sentimientos...
No recuerdo cuando me pasaron a la habitación, todo es tan confuso, el mundo ha perdido sus colores, mis palabras ya no danzan en caóticos colores, mi mente es solo dolor, mi espíritu es solo dolor, mi cuerpo es un tempano de hielo presto a naufragar en la eternidad, soy un animal abandonado por el espíritu del hombre que otrora lo habitaba.
La ultima chispa de mi espíritu se aferra de un gancho en el vacío con su mano mas débil, azotan su cuerpo etéreo, fuertes y gélidos vientos, de su pierna derecha cuelgan, fantasmales figuras humanas, que oscilan en el vacío en una fila que pareciera infinita... uno a uno las espectrales figuras van cayendo a la oscuridad eterna. Al unísono aquellos espectros susurran, suplican al espíritu que suelte el gancho. La felicidad eterna en el vacío la tientan, esa inconmensurable paz en la totalidad.
Caen y caen en forma de seres humanos desnudos, hombres y mujeres, sentimientos, recuerdos, emociones, todos ellos gritan al unísono en un coro sin fuerza, sin emoción, con voz inerte
- Ven, suelta el gancho, ven ven, déjate ir, ven estarás en paz. Suéltalo por favor, por favor suéltalo
Gritan uno a uno esos seres, gritan aquellos ecos lejanos retumbando los muros de la oscura inmensidad...
Solo queda uno de aquellos espectros colgado en su pierna, es la sonrisa. La fantasmal figura mira a la chispa que es mi yo, lo último que queda de mi... Es una mujer, sonríe, se suelta mientras mira fijamente mis ojos, su blanca sonrisa se aleja convirtiéndose en una estrella viajando a la eternidad. en el vacío que yace bajo este último sustento.
Soy este observador que todo lo ve, también soy aquella figura luchando por no caer en la eternidad; sé, que si la figura que lucha por no caer suelta su mano del gancho, el cuerpo al que pertenece será convertido en un maniquí, no habrá retorno, caeré en coma o moriré, no lo sé, es tan fuerte la curiosidad de soltarme, es tan grande como esta esta paz que todo lo inunda.
Mi mano derecha despierta, mi alma está aún unida a la vida... Por reflejo mi mano derecha agarra el gancho, ahora ambas manos se aferran fuertemente a este etéreo sustento, estoy muy débil...me aferro por completo con la poca fuerza que queda en mi conciencia, esa extraña paz me tienta, puedo soltarme ahora...es solo mi decisión, la paz en el vacío eterno en el principio y el final, la unidad con la totalidad...Es tanta la paz...no quiero sufrir mas...
¡NOOOOOOO!¡ NO SOLTARÉ EL GANCHO, NO ME DEJARÉ IR, VIVIRÉ, VIVIRÉ , VIVIRÉ! ¡NO IMPORTA CUAN DURO SEA LO QUE VENGA VIVIRÉ!
Con la poca fuerza que me queda intento levantar mi cuerpo sobre el gancho en busca de la plataforma que lo sostiene en medio de la oscuridad. Ese último esfuerzo recorre mi columna desde la base como electricidad, como un rayo de energía por cada nervio, por cada célula de mi cuerpo, inundándolo todo con la última gota de vida que me queda.
Despierto. Es la mañana del domingo ocho de agosto.
OOOOOOO!!!!!!!!!!!!!!,NO SOLTARÉ EL GANCHO, NO ME DEJARÉ IR, VIVIRÉ, VIVIRÉ , VIVIRÉ!!!!!!!!!!!! NO IMPORTA CUAN DURO SEA LO QUE VENGA VIVIRÉ!!!!!!
ResponderEliminarLa mas dura y valiente desicion!!!