miércoles, 29 de junio de 2011

2-1

Su cascabel resuena, sus ojos brillan... Soy de nuevo un niño, camino por la esquina del viejo barrio, me siento avergonzado, apenado, tengo miedo, hay un grupo de niños y jóvenes que siempre su burlan de mi, Cuando paso ríen entre ellos una vez me alejo:
-MARICAAAA, HIJO DE PAPI -grita con inquina uno  de los menores-
Se me sube todo a la cara, rabia, desesperanza, pienso por que me dicen eso, si yo juego con carros y robots, me gusta GIJOE y los transformers, será por que somos la única familia decente del barrio. Camino y camino ahora estoy en el colegio, los jóvenes y niñas ríen cuando paso, se escuchan risas y un murmullo:
- Mira ahí va monstrico
- Si el hijo de frankesntein
Sigo caminando mientras me salen lagrimas, la fuerza de las viejas emociones me dicen que estoy soñando, nuevamente el vacío, pero aquellos malignos ojos rojos en la oscuridad son la luna que me observa, una horrenda carcajada suena, es ella, es ella la voz principal entre un coro de risas y burlas en voces infantiles,  la soprano del coro de mi propio infierno.
No era la manera en la que deseaba hubieran despertado mis emociones, aún estoy muy ido, mi conciencia lucha por mantenerse atado a la realidad.
¿Será que pasaré el resto de mi vida en el psiquiátrico de Sibaté? es un alivio pensar en ello. Alguna vez camine entre las montañas de aquel pueblo; cerca al psiquiátrico me crucé con un grupo de internos en paseo matutino, caminaban entre la naturaleza de los bosques secos en las montañas del pueblo, estaban tan en paz; esa visión me produce esa misma tranquilidad que irradiaban. Solo que recordé que ya no hay psiquiátrico allí..

Mis padres se han dado cuenta de mis pesadillas, de mi incomodidad y mi piel brotada, así que luego de dos semana de haber salido del hospital, mi madre llama en la mañana a las oficinas de infectología, les comenta que mi reacción alérgica es muy fuerte, que no he podido dormir por culpa de las pesadillas y el brote. 
Me estoy enloqueciendo, lucho por mantener la cordura, algo de mis emociones ha despertado violentamente, me azotan todas las frustraciones y dolores emocionales de mi antigua vida, es demasiado, me duele lo que queda de mi espíritu, mi alma, mi cuerpo están dañados, afectados.
Ahora despierto, hay otra aterradora presencia, la puedo oler, aún sigue cerca, huele a hospital, a desinfectante, al tajo limpio de la carne. Ella estaba en los verdes corredores del hospital San José.


Ya en el hospital, un infectólogo del grupo de 7 me ve, definitivamente concluye que si hay reacción alérgica. Se decide realizar un comité para evaluar mi caso, mientras deciden que hacer conmigo debemos esperar un par de días. Durante estas noches decido ignorar a la serpiente, no tiene sentido gritarle o buscarla, ni tampoco ponerle atención a las escenas que me presenta, pero por otro lado estar despierto es un fastidio, la piquiña la grasa, los temblores. Prefiero dormir, solo me siento en el vacío, recordando que de niño y de joven cuando se burlaban de mi, mi madre decía no les pongas cuidado. Ahora estoy allí en el vacío tantos años después reviviendo esas escenas traumáticas, también escuchando improperios e imprecaciones de la boca etérea de la serpiente. Abstraído, concentrado tratando de ignorar lo que me grita desde su infernal boca,  recuerdo que apenas hasta los 24 años pude pasar sin miedo a que se burlarán de mi por algún parque donde jugaran niños o adolescentes, comportamiento que me llevo a ignorar no solo a aquellos jóvenes sino también al mundo, solo para protegerme. Ignorarla me trae algo de paz, el saber que pronto se va a ir me hace bien.
Tras dos días al fin se ha decido que va a ser de mi, me van a cambiar de esquema, por uno mas acorde a mi problema neurológico:
-En el comité se ha discutido el problema del joven -dice el infectólogo que nos atiende-. Lo sentimos hemos cometido un error; sucede que el efavirenz no cruza la barrera de protección  del cerebro donde al parecer se encuentra la mayor cantidad de copias del virus, el esquema actual no sirve para reversar el problema neurológico. Hemos decido cambiar el esquema por uno mas sencillo pero mas potente, el cual si cruza la barrera para llega directamente al cerebro. Aunque son mas píldoras no hay restricciones como con el efavirenz que debe tomarse un tiempo después de las comidas. El medicamento se llama Kaletra, se deben hacer dos tomas al día, una en la mañana, otra en la noche 12 horas después, cada toma debe ir acompañada de una pastilla de lamivudina/zidovudina. Casi no tiene efectos secundarios algunas personas presentan malestares estomacales como nauseas o vómitos.
- Mi amor-dice mi madre- no hay de otra, ojala no te hagan daño las pastillas
El infectologo realiza la fórmulas. Mi madre sale contenta, ella solo desea que este mal sueño pase pronto, en lo profundo comprendo. También tengo esperanzas. La formula debe ser autorizada, mi tía Ginet se encarga de ello.
Quedan pendientes citas con varios especialistas, la cita de neuro infectología es la mas importante. Aún sin la medicación definitiva debo ir, dicha cita es al día siguiente.

A la cita me acompaña mi tía Ginet, ni mis padres, ni mi hermana pueden acompañarme, mi padre trabajando, mi mamá junto con mi hermana realizando los trámites para el medicamento y los suplementos  que debo tomar a causa de mi desnutrición. Antes de ser hospitalizado había dejado de comer por estar durmiendo, a la hora de la cena no comía, solo llegaba a dormir, a medio día me recostaba a dormir en un prado cercano a la oficina, al final cuando las cándidas y la leucoplasia aparecieron comer era una tortura, no baje de peso de manera automática como pasa con muchas personas que tienen infección aguda por VIH, simplemente deje de comer.
Mi tía lleva los resultados de los exámenes también las resonancias magnéticas que me han tomado, nos sentamos frente al médico, es un neurólogo con conocimientos de infectología, el médico lo primero que hace es mirar las resonancias. Entonces  ríe aliviado, nos dice:
-CHINO!! Usted no tiene nada!!!! Fresco eso va a estar bien en unos meses. Vea yo pensé que de pronto por su estado tenia toxoplasmosis o criptococos, pero lo único que tiene es una inflamación de la materia blanca, eso se llama leucopatía. Hay otro virus que se llama JS el cual vive en el 85% de la población , se activa en personas inmunosuprimidas. Ese virus se come las vainas de mielina de las neuronas dejando a las personas en un grave estado y en algunos casos con graves secuelas, como las de la poliomielitis, afortunadamente no fue su caso, la PCR salío negativa
El médico continúa afablemente. 
- Vea pelao, lo que pasa es que su sistema inmune se enloqueció, llenando la materia blanca de anticuerpos tóxicos para evitar el avance del virus. Usted tiene complejo de demencia del SIDA. Este tipo de  demencia es por la alteración de la materia blanca. 
Toma las imágenes de mis resonancias magnéticas, donde señala  una enorme mancha blanca que está en el centro de la resonancia.
-Pelado ya veo que le cambiaron el esquema, aparte de eso lo voy a mandar de una vez a terapia física y a terapia ocupacional. Lo veo dentro de dos meses.

Al encontrarnos con  mi mi madre, nos dice  dice que no han aprobado el cambio de esquema todavía. Debemos estar pendientes el día siguiente. En casa escucho que mis padres llaman una y otra vez para hablar con la consejera del programa especial. Desde mi cuarto y por la fuerte voz de mi madre voy siguiendo el proceso en la medida que mi conciencia me lo permite. 
Fueron varias firmas, o eso creo, hasta que por fin todo sale bien. Mi madre va por los medicamentos al día siguiente, también devolverá los sobrantes del otro medicamento.

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